Las Noches Flamencas

Con el nuevo curso Planta Baja dio comienzo a un ciclo, Las Noches Flamencas de Planta Baja, con el que dar cabida dentro de su programación a un género que hasta entonces solo había acogido de manera tangencial. Era propósito de la sala integrar dentro de su oferta una selección de artistas de primera fila dentro del flamenco, siempre atendiendo a la calidad artística en un afán de distanciarse de otros productos que tienen más de marketing enfocado al consumidor ocasional, al turista accidental o despistado, que de esencia flamenca.

Con la inestimable colaboración de Pepe Luis Carmona Habichuela, miembro fundador de La Barbería del Sur, como director artístico del ciclo, durante el último trimestre han pasado por el escenario de Planta Baja artistas como Capullo de Jerez, Montse Cortés, La Tana, Pedro el Granaíno, José Enrique Morente o Amalia Barbero Lya, además del propio Pepe Luis Carmona que inauguró el ciclo junto a Juan Habichuela Nieto, otro artista perteneciente a la más reputada estirpe granadina, y los insignes rockeros Jota, de Los Planetas y el Grupo de Expertos Solynieve, y Antonio Arias, líder de Lagartija Nick, además de ex miembro de 091 y artífice junto a Jota del proyecto Los Evangelistas.

Para 2013 Las Noches Flamencas de Planta Baja comienzan con un trío de ases: Juan Moneo El Torta, Pepe Habichuela y Luis El Zambo. Con ellos se prolonga la invitación a todos los aficionados al flamenco a hacer suya la sala y convertirla en un espacio en el que disfrutar de algunas de las mejores voces del género.

Estas son las primeras fechas:

Viernes 25 de enero
EL TORTA
Anticipada: 15 € (Ticketea.com, EntradasGo.com, Discos Gran Vía, Discos Subterránea)
Taquilla: 18 €
Apertura de puertas: 21 h.
Actuación: 22 h.

Juan Moneo Lara, “El Torta”, es un afamado cantaor nacido en Jerez de la Frontera, descendiente y heredero de la familia de Los Pacotes, toda una estirpe de artistas flamencos. Como tal se siente más cómodo en las fiestas y en las peñas que en los estudios de grabación, por los que muestra cierta aversión. Su cante, fiel exponente de la cultura gitana de Jerez, sobre todo por la renovación de los cantes en línea melódica, destaca por soleares y bulerías. Es un cantaor de fuerte personalidad y carácter, lo que le ha granjeado numerosos adeptos, en parte por lo impredecible de sus actuaciones en directo. El Torta es un cantaor de raza, de sangre y de familia, y una de las más firmes apuestas del ciclo por el cante puro y tradicional.

Sábado 16 de febrero
PEPE HABICHUELA
Anticipada: 15 € (Ticketea.com, EntradasGo.com, Discos Gran Vía, Discos Subterránea)
Taquilla: 18 €
Apertura de puertas: 21 h.
Actuación: 22 h.

Pepe Habichuela, el rey de la guitarra gitana, encierra en su toque los ecos más ancestrales de las culturas que lo engendraron, la árabe, la judía, la andaluza y sobre todo la gitana. Que poseyendo ese enraizado conocimiento de la tradición se convirtiera en el tocaor idóneo para los innovadores discos de Enrique Morente en los sesenta, demuestra su genialidad. Ha acompañado a Marchena y a Camarón; ha pisado los más nobles escenarios del mundo en solitario y con maestros del jazz como Don Cherry o Dave Holland, con el músico electrónico indo-británico Nithin Sawnhey, o con Chandru y la Strings of India Orchestra, entre otros. Es sin duda uno de los más grandes maestros de la guitarra flamenca y un honor insuperable presentarlo en Las Noches Flamencas de Planta Baja.

Miércoles 27 de febrero
LUIS EL ZAMBO
Entrada única: 15 € (anticipada en Ticketea.com, EntradasGo.com, Discos Gran Vía, Discos Subterránea)
Apertura de puertas: 21 h.
Actuación: 22 h.

Luis Fernández Soto “Luis el Zambo” es un cantaor jerezano emparentado con las prestigiosas sagas de los Fernández y los Soto, desde Paco La Luz y Tío Juanichi El Manijero hasta Enrique Soto y Fernando Terremoto, pasando por Tío Borrico, El Sordera, Terremoto, El Serna… Hijo de Joaquín “El Zambo“, los valores característicos de su metal de voz, la jondura y densidad de su rajo, así como la pureza y autenticidad en la ejecución del cante gitano, lo hace ser un cantaor que estimula el gen jondo de los aficionados, predisponiéndolos para el éxtasis a poco que se asomen los duendes que es capaz de invocar con su rancio cante.